Hay personas que nacen escribiendo aunque tarden años en saberlo. Yo soy una de ellas.
Empecé desde muy joven llenando libretas con pensamientos que no cabían en voz alta. Escritos con un estilo peculiar y libre que durante años mantuve en la intimidad de mi círculo familiar. Hasta que en 2009 decidí que era hora de compartirlos y los publiqué en mi página personal. A partir de ese momento se me abrió un mundo nuevo — oportunidades, amistades, y la certeza de que las letras eran mi lugar.
Ese camino me llevó a la radio como locutora, a la escritura como territorio propio, y finalmente a co-dirigir GrupMTM Comunicación, donde confluyen la emisora esmiradio.es y la editorial Serial Ediciones, actualmente inactiva.
La escritora
Mi obra nació de la necesidad — no de la ambición. Palabras que se escriben para sobrevivir, para entender, para no perder el hilo de una misma.
Palabras es mi primer libro publicado — una selección de escritos íntimos que destilan sentimientos humanos en estado puro. Cada texto es un pedacito de mí misma. Algunos de ellos viven hoy una segunda vida convertidos en canciones del proyecto CENDRA.
He sido finalista en varios concursos literarios — el concurso Dulce Primavera, Palabras al Viento y Caminos Inciertos de la Editorial Centro de Estudios Poéticos — y recibí una mención de honor en el Club de la Escritura en Xing.
Actualmente trabajo en mi primera novela, Un eco perdido, una historia que lleva el peso de todo lo aprendido y la madurez de quien sabe exactamente qué quiere contar.
La creadora
Con cincuenta años recién cumplidos y desde la plenitud de quien ha vivido lo suficiente para hablar con verdad, doy un paso más en mi trayectoria creativa.
CENDRA es mi proyecto musical — un alter ego artístico que nace de las cenizas de una etapa de búsqueda y transformación personal. Las letras que durante años poblaron mi blog y mis libretas se convierten ahora en canciones. Tres álbumes — Bestia, Costuras y Pieles — que juntos forman una trilogía sobre el alma humana en todas sus formas de perderse y encontrarse.
Porque hay palabras que necesitan música para llegar donde la página no alcanza.
Interiorista de formación. Escritora por vocación. Letrista por necesidad. Creadora por convicción.
